¿Qué es el estrés oxidativo?
El oxígeno que llega a las células, en ciertas situaciones, puede generar especies muy reactivas, conocidas como radicales libres. Los organismos han desarrollado mecanismos para protegerse de los radicales libres, pero si su producción es muy grande y los mecanismos de defensa son insuficientes para proteger al organismo de su efecto tóxico se produce un desequilibrio denominado estrés oxidativo.
¿Cuáles son las fuentes de radicales libres y qué hacen?
Existen fuentes endógenas (cuando son generados por nuestro organismo) y exógenas (cuando provienen de agentes externos) de radicales libres. Entre los agentes exógenos se destacan las radiaciones ionizantes (rayos X), la luz solar (UV), el humo del tabaco y los contaminantes. Pero también la misma célula puede producirlo, como defensa de patógenos (como los virus y bacterias) o como parte del envejecimiento (¡De ahí tantas cremas anti-oxidantes!). Los radicales libres pueden dañar las macromoléculas de la célula (lípidos, proteínas y ADN).
¿Cómo actúa la célula para defenderse?
Las células, para defenderse tienen mecanismos de prevención y defensa y además poseen mecanismos de reparación del daño producido por los radicales libres. Muchas sustancias, cómo la vitamina A, E, C y carotenos, tienen acción antioxidante y se encuentran presentes en muchos alimentos.
